Hay una grave incertidumbre en FABA por el convenio con PAMI


La Federación Bioquímica analiza la adopción de algún tipo de medida de acción directa en virtud de la intransigencia mostrada por las autoridades del Instituto en discriminar a nuestro sector profesional con menores aranceles que el resto de los prestadores.

Al cierre de la presente edición del FABA Informa, la conducción de la Federación Bioquímica y de las de los Distritos que la componen, analizaban los pasos a dar en concreto en el marco del grave conflicto suscitado con el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, no descartándose la posible decisión de adoptar algún tipo de medida de acción directa.


Esa situación se da en función de la magnitud que la crisis que los profesionales del laboratorio afrontan con la obra social de la clase pasiva argentina, situación que torna inviable la continuidad del mismo sistema prestacional que, hasta el momento y a pesar de ciertas dificultades contractuales no zanjadas todavía, se viene prestando desde hace décadas con un espíritu signado por nuestra permanente solidaridad para con la salud de la población y a veces, como en la actualidad, a costa de grandes sacrificios para mantener una atención de excelencia.


Lo concreto es que, tal como se había señalado en la última entrega de FABA Informa, el Instituto ha discriminado a la totalidad de los bioquímicos argentinos disponiendo mejoras arancelarias inferiores a las del resto de los prestadores, no sólo en contra de las promesas efectuadas por sus funcionarios, sino además, afectando el habitual acompañamiento de los valores capitarios a los de los incrementos salariales logrados en paritarias por el gremio de Sanidad y que los profesionales del laboratorio debemos abonar a nuestros empleados.


Pero además, el cuadro de situación cobra mayor gravedad aún en función del destrato del que somos objeto por parte de las autoridades del PAMI, encabezadas por la Lic. Luana Volnovich, las que siguen sin responder los reclamos y pedidos de reuniones elevados en su momento por el titular de FABA, Dr. Claudio Cova, y por la conducción de la Confederación Unificada Bioquímica de la República Argentina (CUBRA).


El nuevo contrato


Al entrar en vigencia en octubre un nuevo contrato prestacional con el Instituto y cuyo contenido y características, a fines de septiembre aún ignoramos, se produce una situación que no sólo indigna a los bioquímicos, sino que además, como se dijo, torna inviable el mantener un sistema de atención que con los valores abonados por el PAMI, en muchos casos, más que nada en los de las determinaciones de alta complejidad, ni siquiera llega a cubrir los costos de esas prestaciones.


Para comprender la gravedad de la crisis es necesario recordar que el incremento salarial de los trabajadores de Sanidad surgido de la paritaria es del 45% en varios tramos, el último de ellos en febrero del año próximo.


Por su parte, con anterioridad a la paritaria, el PAMI había dispuesto una mejora para el sector bioquímico del 28% en cuatro tramos del 7% cada uno, cuando para el resto de los prestadores esa mejora había sido del 34%.


La diferencia del 6% en desmedro de nuestros aranceles, cuya causa nunca fue explicada, fue largamente reclamada tanto por la Federación Bioquímica como por la CUBRA, hasta que finalmente se obtuvo el reconocimiento de ese porcentaje.


Pero en esos mismos días, ya resuelta la paritaria de Sanidad, concretamente el 18 de agosto, el Instituto publicó la Resolución 1188/2021, mediante la cual se dispuso completar una pauta arancelaria anual del 45% para acompañar con recursos genuinos el aumento de sueldos que se debe abonar a los trabajadores. En esa norma se disponía ese incremento para la totalidad de los prestadores con excepción de los bioquímicos.


También hay que recordar que ya antes de la Resolución de agosto, la Federación Bioquímica había cursado una nota a las autoridades del PAMI reclamando una revisión del primer tramo de la pauta arancelaria de este año debido a que ésta había sido calculada en base a una proyección de la evolución de la inflación que, desgraciadamente, la realidad había dejado largamente atrás, con el consiguiente perjuicio para los profesionales del laboratorio debido al incremento de los valores de los insumos.


Esta delicada situación genera entre los bioquímicos un estado de incertidumbre muy grave y además, provoca que la Federación Bioquímica deba adoptar medidas para contrarrestar los efectos del cuadro planteado ya que si bien muy lejos está de nuestra intención perjudicar a los afiliados del PAMI, mucho más lejos aún está la posibilidad de seguir brindando el mismo sistema prestacional a partir del reconocimiento de retribuciones profesionales que, como se explicó, en muchos casos no llegan a cubrir el valor de los insumos que deben emplearse.


Además, la falta de una comunicación directa con las autoridades del Instituto, que desoyen por completo nuestros reclamos, hace que algunos aspectos del nuevo convenio, cuyo contenido, se insiste, desconocemos, no hayan sido analizados previamente pese a las promesas oficiales en contrario.


Tal es el caso del pago de los conceptos “anticipo” y “ajuste” de la cápita, que se vienen pagando, como se sabe, el primero (20%) a los 30 días de brindada la prestación, y el resto (80%) recién cuatro meses después.


En este último sentido se había adelantado desde el Instituto que ambos conceptos capitarios tendrían valores equivalentes.


También quedaba pendiente de resolución la oficialización de una normativa contractualmente más formal que la actual, por la cual se establezca la obligatoriedad de un tope de determinaciones de acuerdo a las guías clínicas tradicionales.

Reclamo en todo el país


Con este estado de cosas sobre la mesa, la Confederación Unificada Bioquímica de la República Argentina, el 21 de septiembre hizo público un comunicado, el cual tuvo una amplia repercusión periodística en todo el país y que puso en pleno conocimiento de los afiliados del PAMI la situación en la que nos encontramos los profesionales del laboratorio con la obra social que debe cubrir la atención de su salud.


En ese comunicado firmado por la titular de la CUBRA, Dra. María Alejandra Arias, se denunció “la desigualdad manifiesta entre nuestro sector y los demás prestadores del PAMI, ante los atrasos existentes en la actualización de los valores de las cápitas contratadas por el organismo y denunciados por la entidad profesional”.


“Solicitamos al PAMI, que proceda a disponer un incremento adecuado de los valores correspondientes a la cápita y a la Unidad Bioquímica, contemplados en los módulos referidos a las prestaciones bioquímicas de acuerdo a los convenios prestacionales que el INSSJyP ha firmado con las entidades integrantes de la CUBRA”, se agregó.


Resumiendo los reclamos efectuados al Instituto por la CUBRA se debe incluir los puntos que a continuación se detallan.


• Se incluya al Sector Bioquímico (módulos 5 y 34) en Resoluciòn- 2021-1188-INSSJPDE#INSSJP- 2021-

• Se incluya de manera inmediata a los prestadores bioquímicos de la Patagonia en Resoluciòn-2021-1188-INSSJP- DE#INSSJP -2021-

• Se publiquen Resoluciones respecto a la eliminación de categorías.

• Se revisen los débitos aplicados en módulos 5 y 34 (prestaciones bioquímicas) reintegrando los montos correspondientes de aquellos que se verifiquen como improcedentes.

• Se desagregue la cápita bioquímica del segundo nivel prestacional, otorgándose a los Colegios y Asociaciones Bioquímica, su gestión.

• Se dé continuidad al funcionamiento de la Comisión CUBRA-PAMI creada por resolución del INSSJP 1543/10, como ámbito natural de opinión y consenso para garantizar la marcha de los convenios para prestaciones bioquímicas, vigentes en la totalidad del territorio nacional.


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